martes, mayo 11, 2010

No se limiten a reparar la Piedad


Isaac Rosa. Público, - 10 Mayo 2010

Ya que nos vamos a gastar un dineral en reparar su fascismo kitsch para que aguante otros cincuenta años, aprovechemos para cambiar su uso, y que deje de ser un mausoleo franquista

“La Basílica del Valle de los Caídos es la única iglesia del mundo cerrada por orden gubernamental.” -Pablo Linares, presidente de la Asociación Defensa del Valle de los Caídos-

El Valle de los Caídos lleva meses cerrado por reforma, y los nostálgicos están mosqueados, por si en verdad es una treta para desmontarles el tenderete sin hacer ruido. Yo no lo creo, y de hecho Patrimonio asegura que se reabrirá en cuanto desmonten la Piedad de Ávalos. Pero no sería mala idea: ya que nos vamos a gastar un dineral en reparar su fascismo kitsch para que aguante otros cincuenta años, aprovechemos para cambiar su uso, y que deje de ser un mausoleo franquista y monumento de exaltación fascista para ser lo contrario: un lugar de memoria de la represión.

Cuando alguien propone crear algo así, ya sale el gracioso que se teme un parque temático tipo Cuéntame. Pero no tiene por qué. Hay modelos serios en que inspirarse, Europa está llena de ellos. Si uno recorre el continente de punta a punta se encuentra a cada poco un lugar de la memoria, tanto del nazismo como de la represión en el bloque del Este: campos de exterminio, centros de tortura, monumentos y placas para conocimiento de las generaciones venideras. Hasta que el viajero cruza los Pirineos y se acabó: blackout.

Escribía hace un par de días sobre la lección que nos ofrece Argentina, y en esto también. Acabo de volver de allí, y he visto el trabajo que la sociedad civil y las instituciones están haciendo con la memoria de la represión. Dentro de un amplio plan que incluye archivos, investigaciones, publicaciones y actividades educativas, numerosos lugares de represión han sido señalizados como tales, y en algunos casos, como la terrible ESMA o el garaje Olimpo, han sido recuperados y protegidos, para convertirse en museos del horror.

Tal vez el Valle de los Caídos no sea el lugar ideal. Habría sido mejor la cárcel de Carabanchel, pero se dieron prisa en derribarla; o la antigua DGS de la Puerta del Sol. Pero ya que le meten mano a Cuelgamuros, podían ir más allá de restaurar la Piedad, y darle la vuelta al lugar. Y que no se preocupen los monjes: estoy convencido de que así tendrían más visitas que ahora.

http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2010/05/10/no-se-limiten-a-reparar-la-piedad/